domingo, 23 de septiembre de 2012

Carta a tí.

Nunca entendí cuales fueron los días sin amor, las miradas y palabras si amor, los momentos sin amor. Dejar de amarte es imposible, estrujar lo que sientes, dolida, lo entiendo; pero no especules situaciones, es difícil hacer las cosas bien, yo nunca las hago. Soy el peor, lo sabes, lo sé.
Imposible borrar los momentos, los mejores momentos de mi vida, mi vida...
La verdad es que no soy feliz, sin ti no se puede, definitivamente; no soy quien para dar o quitar cosas, soy humano y sinceramente pensé en mi, en mi dolor, en mi agonía duradera, hiciste un daño, enfocado en mi, un daño progresivo, de esos que realmente duelen, con el alma en mis manos te lo digo: me destruiste.
No borro recuerdos, están en mi, imposible hacerlo ¿sabes?
Dame un tiempo, no te pido que me esperes, no soy tan egoísta, mujer: eres y serás siempre la mejor, a pesar de todo, quiero poner mi cabeza en orden, palabras y frases cliché pero ciertas.
Nos vemos.

Quien te regaló su vida.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Y llegó el día, se sabía, era claro, lo único claro, nunca tangible, pero siempre cierto; pasó hace muy poco y ya te extraño, es difícil hacer las cosas bien, creo que nunca lo he hecho. Llegó el día, amaneció oscuro, triste, sin sueños, solo: yo soy el día.
No quiero melodramas, no quiero sufrir, si sufro no lo sabrán, porque no quiero.
Pero te extraño, con ese calor que quema, te amo, con la misma pasión, aún te siento mía y se que eso ya pasó.
Adiós, hasta siempre, espero verte, pero que tu no me veas, espero me odies, para que todo sea más fácil, espero estés bien.

domingo, 9 de octubre de 2011

Sergio.


A veces te extraño, ladré para decirlo, a veces me caes mal, a veces tienes razón, el tiempo es poco, o quizá mucho, quiero terminar de beber el largo trago amargo. Te recuerdo, no olvido, a veces te echo de menos, lo que me gustaba de ti era que no me sobre-valorabas, me conocías con virtudes y defectos, me querías así, imperfecto. A veces te extraño, sobretodo cuando camino, el centro me recuerda a ti, no quiero recordarte, extrañamente me duele y mucho, te echo de menos, quiero caminar, a veces creo que nos podemos encontrar en cualquier lugar, me imagino muchas escenas, nunca buenas, preferiría verte. Eras el amigo perfecto, mi amigo imperfecto, te amo tanto como se puede amar a un hermano y más. Bueno, no me queda más que la resignación, soy muy cobarde para golpear tu puerta, le temo a las negativas, le temo a tu estúpido orgullo, ese que nos tiene separados, te entiendo, te dejo, me resigno nuevamente, respiro, te extraño mucho, ahora me caes mal, quiero que leas esto, no quiero, te quiero, no nos vemos, suerte, eres mi mejor amigo.

miércoles, 20 de julio de 2011


Volví. Subí las escaleras y ya no estabas.

viernes, 15 de julio de 2011

cc


He ahí usted señor: sentado, cruzado de piernas, pensando en ella, inhalando un cigarro con consecuencias, moviendo levemente su mano libre y haciendo ademanes sin resultado, pensando en ella, queriendo no estar ahí, tomó la fuerza de sus piernas y se levantó, sin estirar mucho las rodillas, tuvo un pequeño mareo por la rápida acción, pero no se asustó, pensando en ella se dirige a la cocina de su casa, llena de grasa, jamás ha pensado en limpiarla, se rasca la cabeza con su mano libre, con la otra toma otra bocanada de humo, es feliz, realmente feliz, piensa en ella. Toma su hervidor, le pone 238cc de agua, lo enciende (bocanada) se vuelve a sentar apacible, sereno, feliz, piensa en ella, respira, por quinta vez en 12 segundos, lento latir, se dirige a la cocina nuevamente, con pasos lentos, no quiere botar la ceniza al suelo (bocanada), con su mano libre toma un tazón, le pone azúcar, espera, piensa en ella, le pone 2 de café, (bocanada), espera con impaciencia fingida que suene el "click" de hervidor. Sonó. Se sirve agua, con sarro, mucho sarro, se prepara a revolver, no quiere que su cuchara choque con la taza, lo logra (bocanada) , bebe su café, frota la colilla en el cenicero, saca las llaves, las que sonaron desde mucho antes y se relame por última vez el café que le quedó en el bigote. Piensa en el, ella.

jueves, 9 de junio de 2011

.


Sin más que decir, aquí estoy, en una habitación ajena, sábanas no digitadas, las manos heladas, sorbiendo los mocos, comiendo el fin de mi vida, de la vida, no la que digerí sino la que me tocó vivir. He vuelto, no para el público, si para los que me aman, nunca me fui, otro si, y te puedo decir que lo extraño más que tu, no lo conocí, pero lo sentí, fuimos 3, ahora 2, no quiero ser 1. He vuelto, nunca me fui, estuve bajo tu mentón todo el tiempo, no he dormido y nunca lo hago, siempre te cuido, mis palabras no parecen torpes pero lo son, no acepto críticas, tu lo sabes, casi 1072 segundos juntos, para mi fueron centésimas, para ti la vida misma; la vida se va, no es gran cosa, las almas sobran. He vuelto, pero esta vez con 3 años nuevos, 3 luces, 3 guirnaldas, 3 estrellas, 3 besos tuyos. He vuelto y no me iré.

lunes, 6 de septiembre de 2010

No Sabes.


Sabes lo que es extrañar?

Sabes lo que es amar?

¿Sabes? Nunca te digo mucho, la verdad es que no sé cuál es el porqué, solo sé que soy un tonto, nunca te digo mucho, nunca te digo cuán importante eres para mi, tus ojos; jamás demuestro con efusividad mis sentimientos, me cuesta, dicen que uno vive menos al no llorar, yo, viviré hasta los 40. No dejes que me aleje, no te alejes, no sé qué hacer, siento lejanías que duelen, la culpa es mía, la culpa es tuya, no sé, solo sé que duele, nos lastimamos sin querer, ahora te extraño, y tu no.

De nosotros depende, que esta lejanía desaparezca, de nosotros depende ser felices siempre, yo a tu lado lo soy; y tu al mío?

lunes, 14 de junio de 2010

Gente.



Menciones honrosas:

-Mamá
-Papá
-Geraldine
-Lucy
-Lucy (madre)
-Pamela
-Fernanda
-Valeria
-Felipe
-Francisca
-René
-Roberto
-Vivianne
-Catalina
-Constanza
-Nicole
-Andrés
-Cristian
-Elena
-Martín
-Luisa
-Patricio
-Emilio
-Francisca (flaca)
-Antonio
-Patricio (tío)
-Hector (tito)
-Matías (monea)
-Fernanda (feña)
-Sergio
-Cristian (sucio)
-Yo y Tu


Mención Honrosa-Honrosa*

-Cristobal
-Roberto (papi robert)
-Elsa

miércoles, 18 de noviembre de 2009

RT.


Hurgueteando en el bolsillo de mi chaqueta, busco el esquivo pase…me subo a la micro repleta, no me queda otra que quedarme al lado del chofer, me acomodo lo que más puedo para un viaje de 30 minutos.
Sin darme cuenta empiezo a ver a los demás pasajeros, los cuento, veo sus estaturas y me comparo con ellos, -nunca soy el más alto de algún lugar-pienso, siempre término medio, sin resaltar en lo más mínimo. Me fijo en los pasajeros sentados, -que envidia-, que dolor de pies, pienso. Una pareja de no más de 18 años capturó mi atención por completo, en realidad eran ellos dos más su bebé, en el vientre de la niña. Los recuerdos brotan, la nostalgia vuelve a florecer, ver la felicidad de ellos me hace viajar y verme en esa posición, pasado agridulce, dejo amargo, final inolvidable, pero por lo triste. El besa su vientre, su bebé. Luego besa las manos de la madre, ambos felices, sus ojos brillan, brillan de verdad, me imagino en su posición, porque lo viví, porque lo anhelo, porque fue mi realidad por 4 meses, porque lo extraño, porque de verdad te amo Patricia, porque no hay día que no recuerde que fui padre y tú madre, porque no hay noche no sueñe con ello, porque te amo y lo haré por siempre, porque estaré contigo en todo momento, querida, necesitamos esto.
Te llamé a tu celular, necesitaba escuchar tu voz, nunca digo lo que pienso, lo que siento, pero con solo sentirte me tranquilicé, la conversación se termino con un “te amo” de mi parte. Vuelvo a mirar a los chicos sentados próximos a mí, él le habla que cuando Benjamín fuese grande… y no puedo evitar volver a llamarte; ya que la tristeza volvía a arremeter, esta vez nublando mi vista.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Nada.


Tu, simplemente tu, que llevas al espacio mi espacio, te miro tanto, que puedo ver el movimiento del la luz en tu piel, te amo tanto que quiero ver el paso de los tiempos a través de ti, ¿Qué piensas? ¿Qué haces? ¿Me extrañas?
No quiero esperar, no quiero aguantar, no quiero extrañar, no quiero soledad. Quiero espacios completos, quiero que toques la guitarra, cantar a tu lado y olvidar, solo un momento más, siénteme, bésame, ríe, y completa tu oración, di lo que quiero escuchar, aunque tu corazón no sienta el vibrar de tus cuerdas vocales.

viernes, 22 de mayo de 2009

Practicas básicas 3.


Partir con el final de todo...no vale la pena, no valgo la pena, no entiendo muchas cosas, y tu no me ayudas a entender, cuando creía que te conocía, me sales con cosas que me sorprenden, no te entiendo, no me entiendes, no me entiendo.
No me contestas el telefono, me mandas mensajes con mensajes entre lineas, me hago el desentendido, pero en realidad no entiendo.
No se como terminará todo esto, me da miedo pensar que esto termine, ¿pones de tu parte? necesito una señal, dame un toque, quiero amarte nuevamente si barreras, impones obstáculos no-necesarios, ridículos, faltos de fundamento, ¿quieres terminar con esto? ¿no sería más fácil decirmelo? odio a todos cuando estás así, ¿qué he hecho? los dos sabemos esa respuesta...
Solo quiero verte, abrazar y sentir olores muy familiares, sin que esté a flor de boca esa maldita palabra o gesto que cague todo.

martes, 31 de marzo de 2009

Fiebre.


No me entiendes. No me quieres entender.
No es fácil, y con fiebre menos.
Llévame en silencio, ámame como antes,
sé mi prometida, y prométeme más.
Juro que estoy aquí por que te amo.
Eres la única, eres todo, eres mi todo.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Vómito


Jamás pensé escribir por placer, por dar a conocer sentimientos que pensé no sentir nunca, por dar a conocer lo que siento, lo que respiro, lo que soy a tu lado, lo que no soy cuando no estás conmigo. Poder decir con orgullo que al pensar en ti me ahogo en suspiros, muero y vuelvo a morir de felicidad, me gusta sentirlo pero a la vez no, te amo pero al mismo tiempo me odio, quiero estar toda mi vida contigo pero a la vez quiero morir, quiero saber todo de ti pero a la vez no, quiero besarte pero a la vez quiero darte la espalda y salir corriendo. Necesito una mirada tuya, que tus manos me reconozcan, que tu pelo me acaricie con la ayuda del viento, cobijarte con mi voz, morir en tu boca, revivir en tus brazos, ¿bailas conmigo? Solo necesitamos estar conectados, solo esta pieza, solo esta melodía, muévete, muéveme, déjame envolver tu cuello con palabras y frases inéditas. Déjame tocar tu rostro, mis ojos te pertenecen, mi corazón te llama, mis lágrimas te buscan, mis manos te encuentran, a tientas te siento ¿te tientas en sentir?, vacía tu boca en la mía, busco respuestas en tus ojos, encuentras satisfacciones en los míos. Ámame; no, solo déjame amarte. Ódiame, ahora somos dos. Bésame, ¿tanto merezco?

jueves, 23 de octubre de 2008

3.


Mi vida cambió para siempre...
todo gracias a ti...
te amo, por lo que eres
y lo que me das
y lo que soy por tí
y por él...


Un amor de tres,
con invitación especial,
felicidad asegurada,
orgullo previo,
los amo,
por lo que son,
y lo que soy por tí
y por él,
y por lo que somos los tres.

jueves, 18 de septiembre de 2008

-.-


Llego a la esquina, donde siempre tomo la locomoción a Santiago. Son las 8:13pm, completamente oscuro, al pasar, las luces de las micros ciegan mis ojos acostumbrados a la oscuridad. Con los audífonos puestos me concentro en pensar en ti. Pienso en lo feliz que somos, en los proyectos, en el presente…en el pasado…
A unos metros de mí unos viejos se conversan unas cervezas en lata, no puedo escuchar lo que hablan, pero si los observo: uno llevaba una bolsa en las manos, el otro era calvo. Detrás de mí, comienzan a cerrar un negocio, (saco mi encendedor del bolsillo y enciendo un cigarro) apagan las luces y cierran con candado la reja que protege la entrada (segunda bocanada, aspiro lenta y profundamente, vuelves a mi mente, persistente como polilla en ampolleta. No me molesta, pero a veces me perturba la capacidad que tienes de meterte en mis pensamientos con tal facilidad) me distraigo con el movimiento que hace el viejo al lanzar la lata de cerveza vacía al suelo: el hombre calvo terminó con su contenido. Siguen su conversación, como si no importara nada más en el mundo. Me quedo observando a aquellos viejos que hablan tan aireadamente, agitando los brazos, riendo a carcajadas, uno, sorbiendo la cerveza de la lata, el otro, fumando y votando el humo del tabaco al hablar, (me doy cuenta que aún tengo el encendedor en una mano, lo guardo en mi bolsillo y miro a la vereda de en frente, pasan dos niñas de unos 9 años de edad (-cuando tenga hijos, no los dejaré salir hasta estas horas de la noche solos-pienso…cuando tenga hijos..), más atrás un tipo conversando por celular.
De la casa de la esquina, sale una pareja, el cierra la puerta, ella lo espera con algo de impaciencia en sus ojos, termina de poner llave, la guarda en el bolsillo, se gira, ella lo mira, él hace lo mismo, se abrazan y se besan, un beso que me hace recordarte, que me despierta la envidia, quiero volver a estar contigo, mato por un minuto más junto a ti, necesito otro de tus besos, un abrazo más, palabras tiernas, de esas que sabes decir en el momento justo: te extraño.
Miro a mi izquierda, se suponía que vería dos viejos conversando, en vez de eso, hay solo 3 latas vacías, unas colillas y una bolsa en el suelo, ellos, abordaban la micro con dirección a Puente Alto, (recuerdo mi cigarro, mitad ceniza, mitad tabaco, lo sacudo con los dedos para votar el excedente quemado y fumo nuevamente mientras veo como la micro con los viejos se aleja) miro al final de la calle por si viene mi micro. No se ven luces, (recuerdo el día que nos conocimos, recuerdo tu cara de sorpresa, cuando te llamé, sin conocerte, te invité a mi mesa, conversamos mucho, nos reímos, nos conocimos, nos besamos…recuerdo tu manera de conversar, inteligente, graciosa, tierna, sutil, hermosa…te amo.
(Termino mi cigarro, apago la colilla con el pie, veo la hora 8:28pm), aún no llega la micro que me separará de ti 2 eternos días…de la vereda de enfrente cruza un hombre y una mujer, de unos 40 años cada uno, piel morena, pelo negro y sucio, zapatos rotos, yo atribuyo a que son pareja. Parecen hippies, una pareja de hippies. Los ojos de ambos se clavan en las latas vacías que reposaban a unos metros de mí, las toman y las guardan en una bolsa con más latas. Me miran al pasar por mi lado, yo hago como que no les presto atención, fijo la mirada en el final de la calle, como viendo algo, pero no hay nada…bueno, veo unas luces que se aproximan: es mi micro. Saco la plata, mi pase. Me subo a la pisadera, le muestro mi pase al chofer en el momento que le paso los $250. Al micrero no le gustó que no pagara pasaje completo, pero antes de que me diga palabra alguna me giro y le doy la espalda. Miro por la ventana, veo a la pareja de hippies que vuelven al lugar donde encontraron las latas, no había nadie más que ellos en la calle, miran a todos lados para corroborarlo, recogen la bolsa que yacía en el suelo, la guardan con suma rapidez en la misma bolsa de las latas, se miran, se vuelven a mirar, sonríen, se toman la mano entrelazando los dedos…caminan…el buz comienza a partir.

martes, 1 de julio de 2008

Volver.


El bus se asoma al final de la calle, se acerca rápidamente, miro tu cara, no sé si estas desconcertada, feliz por el vuelco de la situación o ansiosa por mi ida a la mierda. Me despido con un beso en la mejilla. Al primer escalón pisado del vehículo una lágrima rueda por mi seco rostro, la muy maldita se escapó, muerta cae al suelo, olvidada y jamás pensada se evaporó en una milésima de segundo. Te miro de reojo, no sé cómo pude creer que me querías, que mis besos te gustaban, mi presencia te llenaba. Pensé que te gustaban mis ojos, mis manos, mi piel, mi pelo, mis labios, mi cuello, que me deseabas, que me amabas. Nunca me di cuenta que todo lo que te di no fue suficiente, que con vaciar mis manos sobre las tuyas y mecerte con mis ojos al verte sonreír no serviría de nada.

Insistencia tras insistencia, no estoy hecho para súplicas, basureado, derrotado me dirijo a Santiago, la cabeza gacha más el maldito sentimiento de haber vuelto a hacer las cosas mal, miro por primera vez a través de la ventana y veo que ya es de noche, luces amarillas, blancas y rojas pasan por mis ojos, como destellos de imbecilidad, la luna me mira con cara de enojo, las estrellas no están, se escondieron para no verme, para no compadecer a este estúpido que va por un camino equivocado.

Tu severo silencio me caló en lo más profundo, al preguntar algo el hielo de tu indiferencia se hacía presente, olvidando las palabras mencionadas con anterioridad. Respóndeme algo, toma mis manos, mira mis ojos, besa mis labios, no puedo pedir nada más obvio, nada más consecuente con mis sentimientos.

Llego a la estación, esa en que tantas veces estuvimos, para despedidas tristes pero no melancólicas, tristes solo por el hecho de separarnos. Creo que la melancolía es el peor trago de sentimiento que puedes beber, pobre en argumento pero letal para gente que ama (como yo), la melancolía sirve para revivir momentos que pudiste haberlos vivido hace unas horas, meses, años o décadas, pero sentirás el mismo dolor, en cualquier momento, solo tienes que volver al pasado.

Camino por las tiendas, antes de llegar al metro. Necesito tu voz, necesité que me frenaras en mi afán de subir al bus, tu sabes que no quería hacerlo, que quería que me abrazaras, me detuvieras, me tomaras de las manos y que me dijeras que todo lo que yo pienso está mal, que si te gusto, que si me amas, que te encanta mi forma de ser; sin embargo, al irme no vi un músculo de tu cara contraerse, tus brazos cruzados no se movieron un milímetro, tu mirada se perdió en el vacío y me dejaste ir, resignada, como si hubiese muerto.

El viaje de regreso continúa, transcurre con toda normalidad para ojos ajenos, pero mi interior se retuerce, porque mi alma se quedó contigo, yo lo sé, lo intuyo, siento hambre de ti, me odio, no soporto que no estés conmigo, no lo logro, prefiero tu hielo que el calor triste de tu ausencia.

Mil preguntas saltan en mi mente, lanzadas con el latir de mi corazón, mi mete dibuja una vez más tu rostro, te imagino en tu pieza pensado en cómo darle fin a todo, por dignidad debería hacerlo yo, pero me es imposible, mi alma te pertenece, mis manos, mis ojos volcados en los tuyos, me rehúso a perderte, no consigo pensar en otra cosa que no sean tus labios, quiero un beso tuyo, tan inquietante, suave, hermoso, como mil soles, rostro de plata, mi linda obsesión, quiero un sorbo de tu amor, un sorbo más, tranquilízame, inquiétame de nuevo, llámame con la voz de tus ojos, perfectos ojos, perfecta: TE AMO.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Esperando la luz.


Me lavo las manos, me mojo la cara con el agua que logro capturar con ellas, reparo en mi rostro: el contorno de mi cara, las gotas que se lograron escabullir sobre mis mejillas y llegaron a mi boca, felices de tocarla, triunfantes, se pasean por mis labios y ruedan hasta mi mentón dejando una estela detrás de sí mismas. Mis ojos vacios, con exageradas ojeras se miran a sí mismos. Mecánicamente miro mi reloj, son pasadas las 2 de la madrugada, sin nada más productivo que hacer ese día, y, resignándome a que este murió para mí. Arrastro mis pies a la cama. Acostado ya en mi colchón me fijo en la luz que logra colarse por la ventana, silencio absoluto en mi casa, un silencio que no me deja escuchar ni mis propios pensamientos. Me dio calor, maldito cobertor, lo tiro a los pies de la cama, me quedo solo con las sábanas.
Cuando me siento vacio, pienso que la vida es muy mala conmigo, sin corazón, sin importarle cuan mal la paso, cae una tras otra, sin descanso, no puedo, trato de pensar cosas positivas, siempre caigo infértil en mi intento, a veces soy un muerto en vida, redactar esto me desahoga, seguro que sí.
Pensar en la muerte como una solución: absolutamente viable, medio de escape, respiro, punto final a problemas y dolencias del corazón, esos que no se quitan con un jarabe o pastilla, sin embargo soy muy cobarde hasta para eso, no me atrevo, pienso en mis padres, la decepción y el sufrimiento que les daría, los amo demasiado, no lo haré.
Seguir la vida pero inerte, como tocar un piano sin alma, estar con alguien sin amarlo, escuchar una canción que no te gusta por complacer a alguien, ver un partido de futbol sin que ningún equipo te guste, reírte de un chiste fome, sigo mi vida y las acciones que tomo son por instinto.
Nuevamente extraño, nostalgia por momentos de sueños, manos frías, lluvia de sonrisas inyectadas como suero, caricias de rayo, abrazos de luna, besos de relámpago, piel de estrella, nuevamente extraño un amor como la noche, la noche más hermosa de mi vida.
Absorto en mis pensamientos, veo un zancudo posado en mi brazo, le presto atención: el muy maldito me succiona la sangre, centímetro a centímetro, pero no importa, llegamos a un acuerdo.
Veo mi reloj: tres y media, no consigo dormir, me concentro en ello pero no puedo, a mi cerebro le gusta pensar cosas crueles dirigidas a mi persona, debería crear anticuerpos contra él. Me desespero, quiero una solución a mi gran pena en este momento, pero si lo analizo, no quiero respuestas anticipadas, soluciones a la rápida, tampoco quiero depresiones reprimidas, no quiero que vivan la vida por mí, ¡El karma es mío señores…!
No quiero palabras de plástico, sensaciones falsas, personas irreales, personajes, no quiero más personajes en mi vida, mi historia.
Me siento en la cama, saco los pies, deseosos de pararse, besar el suelo, sentir la alfombra bajo ellos, mis manos tapan mi cara, aun así, logro ver la luz que se cola por mi ventana y cae tranquilamente al suelo, sin preocupaciones, vuelvo a tumbarme boca arriba sobre la cama, resignado a ver el alba, sin una pizca de sueño, cierro mis ojos en aprobación al momento transcurrido, mi momento, mi vida.

jueves, 8 de mayo de 2008

Un último beso.


La espina comenzó a doler, desde un principio sabía lo que me sucedería, un fracaso más en mi cabeza, otro problema con el cual lidiar, mi mente reventará en cualquier segundo, de los ojos amarillos, no queda más que su recuerdo, el que me atormenta, me hiere, necesito lágrimas, necesito autocompasión, me odio tanto que no me da pena lo que me sucede, ¿Por qué te fuiste? ¿Qué hice mal?, dos vasos nuevamente fueron testigos de un suceso, este, en cambio, resultó al revés, ahora me quitaste esos ojos que me pertenecían hace unas horas, podre vivir con esa ausencia, soportaré mi nueva desilusión, lograre salir de este pasadizo oscuro, pero ¿No crees que con un último beso todo hubiese sido más fácil?, sobrellevar tristezas es mi especialidad, las canciones pierden su valor, el sabor de la vida es amargo, acido. Sin tus besos y tus miradas todo se ve gris, como las calles antes recorridas. Sin tu cuerpo estoy a la intemperie, a merced del clima, las nubes, la lluvia, vuelven una vez más, mi corazón, nuevamente abierto, pide clemencia, yo, en cambio, le pido resignación. Sin tu aliento me asfixio, muero. Sin tus caricias pierdo la cabeza, mi mente no quiere respetar acuerdos. Sin tu voz me pierdo, me desoriento, no encuentro salidas a problemas antes simples.
¿No crees que con un último beso todo hubiese sido más fácil?, no pensar en ti es lo más difícil del mundo, no pensar en ti me hace no pensar en nada, así pierdo una y otra vez la cabeza, mi mente te pertenece; ya te la regalé, un disco pare a mi pena, no por mí, sino por saber que no te volveré a ver más, esos ojos amarillos estarán al fin en su lugar, lejos de mí, nunca me pertenecieron, malvados, me hacían olvidar todo, no pensar en nada más que en ellos, en los destellos que daba, los cambios de ánimo que conseguían solo con dedicar una mirada.
¿No crees que con un último beso todo hubiese sido más fácil?
Sufrir, quemarse, retorcerse, agonizar, morir y volver a morir, necesito más de lo que crees, eres más de lo que necesito, me quitaste más de lo que tenía, fuiste más de lo que pensaba y serás más de lo que crees, ¿No crees que con un último beso todo hubiese sido más fácil?

lunes, 5 de mayo de 2008

Una mirada más.


Me haces escribir, me obligas a escupir, darle libertad a mis palabras, pensamientos inequívocos de mis sentimientos más íntimos. Me haces sentir, desear, querer, pedir, un beso más, una caricia más, un segundo más.

Caminamos por las calles más descoloridas existentes, tristeza en contornos de colores, amor al descubierto, cualidades descriptibles, piscas de complicidad, miradas falsas de la gente, un regalo tuyo, en el lugar adecuado, con 2 vasos como testigos, unos ojos amarillos me pertenecen, ahora, son míos, a cambio, mi mente, estúpida mente, inservible en otro aspecto que no seas tú. Me regalaste tus ojos, sin embargo sus miradas no.

Fingí mirar tus manos, fingí mirar tu pelo, fingí mirar tus labios, me confieso: solo miraba tus ojos, imposible no hacerlo por un segundo, como no mirarlos, como no quererlos, como no quererte, como no extrañarte.

Caminábamos por las calles más plomas vistas por tus ojos, pero todo era amarillo, me embriagué con tus risas, tus palabras, te veías bien, alegre, contenta, cada segundo quería más y más, entraba en trance, sabía que no podría salir más, adicto a tu saliva, mírame una vez más con tus ojos amarillos, esos que me obsequiaste en un lugar adecuado, en un segundo inesperado, con mi felicidad a tus pies, pero, en el peor momento de tu vida.

Oblígame a dejarte, oblígame a no pensar en ti, oblígame a no sentir, oblígame a no extrañarte, oblígame a olvidarte, quizás mi alma te obedezca.
Pido a gritos volver a verte, tú no quieres, tú no volverás a pensar en mí, tú ya me olvidaste, ahora estás bien, en la comodidad de otros brazos, los que envidio con mi corazón abierto, sangrando, desgarro de tristeza, recurrente agonía, quítame la vida, morir, dormir, no sentir, morfina eterna, pero antes mirar tus ojos un segundo, y volver a sentir tu calor cerca de mí.

lunes, 28 de abril de 2008

1979.


Los chicos cool nunca tienen tiempo
En un alambre vivo
Sobre la calle
Tú y yo deberíamos conocernos
Un bicho de junio brincando como una piedra
Con los faros apuntando hacia el amanecer
Estábamos seguros de que nunca veríamos un fin a todo esto
Y ni siquiera me importa
Sacudir este blues de cremallera
Y no sabemos
Ni dónde descansarán nuestros huesos
En la basura, supongo
Olvidados y absorbidos
Por la Tierra
Pon dos cruces a los vacantes y a los aburridos
Ellos no están seguros de lo que nos espera
La ciudad de la morfina resbalando
Lo que merecemos para ver
Que ni siquiera nos importa
Tan cansados como estamos
Sentímos la atracción
En la tierra de los mil culpables
Y cemento vertido
Lamentado y asegurado
A las luces y a las ciudades debajo
Más rápido que la velocidad del sonido
Más rápido de lo que pensábamos que nos iríamos
Bajo el sonido de la esperanza
Justine nunca supo las reglas
Colgada con los freaks y los ghouls
Ni siquiera hubo que pedir perdón
Te conozco mejor de lo que finges, para ver
Que ni siquiera nos importa
Sacudir este blues de cremallera
Y no sabemos
Ni dónde descansarán nuestros huesos
En la basura, supongo
Olvidados y absorbidos
Por la Tierra
La calle calienta la urgencia del sonido
Mientras puedes ver que no hay nadie por aquí.