domingo, 9 de octubre de 2011

Sergio.


A veces te extraño, ladré para decirlo, a veces me caes mal, a veces tienes razón, el tiempo es poco, o quizá mucho, quiero terminar de beber el largo trago amargo. Te recuerdo, no olvido, a veces te echo de menos, lo que me gustaba de ti era que no me sobre-valorabas, me conocías con virtudes y defectos, me querías así, imperfecto. A veces te extraño, sobretodo cuando camino, el centro me recuerda a ti, no quiero recordarte, extrañamente me duele y mucho, te echo de menos, quiero caminar, a veces creo que nos podemos encontrar en cualquier lugar, me imagino muchas escenas, nunca buenas, preferiría verte. Eras el amigo perfecto, mi amigo imperfecto, te amo tanto como se puede amar a un hermano y más. Bueno, no me queda más que la resignación, soy muy cobarde para golpear tu puerta, le temo a las negativas, le temo a tu estúpido orgullo, ese que nos tiene separados, te entiendo, te dejo, me resigno nuevamente, respiro, te extraño mucho, ahora me caes mal, quiero que leas esto, no quiero, te quiero, no nos vemos, suerte, eres mi mejor amigo.