domingo, 9 de octubre de 2011

Sergio.


A veces te extraño, ladré para decirlo, a veces me caes mal, a veces tienes razón, el tiempo es poco, o quizá mucho, quiero terminar de beber el largo trago amargo. Te recuerdo, no olvido, a veces te echo de menos, lo que me gustaba de ti era que no me sobre-valorabas, me conocías con virtudes y defectos, me querías así, imperfecto. A veces te extraño, sobretodo cuando camino, el centro me recuerda a ti, no quiero recordarte, extrañamente me duele y mucho, te echo de menos, quiero caminar, a veces creo que nos podemos encontrar en cualquier lugar, me imagino muchas escenas, nunca buenas, preferiría verte. Eras el amigo perfecto, mi amigo imperfecto, te amo tanto como se puede amar a un hermano y más. Bueno, no me queda más que la resignación, soy muy cobarde para golpear tu puerta, le temo a las negativas, le temo a tu estúpido orgullo, ese que nos tiene separados, te entiendo, te dejo, me resigno nuevamente, respiro, te extraño mucho, ahora me caes mal, quiero que leas esto, no quiero, te quiero, no nos vemos, suerte, eres mi mejor amigo.

miércoles, 20 de julio de 2011


Volví. Subí las escaleras y ya no estabas.

viernes, 15 de julio de 2011

cc


He ahí usted señor: sentado, cruzado de piernas, pensando en ella, inhalando un cigarro con consecuencias, moviendo levemente su mano libre y haciendo ademanes sin resultado, pensando en ella, queriendo no estar ahí, tomó la fuerza de sus piernas y se levantó, sin estirar mucho las rodillas, tuvo un pequeño mareo por la rápida acción, pero no se asustó, pensando en ella se dirige a la cocina de su casa, llena de grasa, jamás ha pensado en limpiarla, se rasca la cabeza con su mano libre, con la otra toma otra bocanada de humo, es feliz, realmente feliz, piensa en ella. Toma su hervidor, le pone 238cc de agua, lo enciende (bocanada) se vuelve a sentar apacible, sereno, feliz, piensa en ella, respira, por quinta vez en 12 segundos, lento latir, se dirige a la cocina nuevamente, con pasos lentos, no quiere botar la ceniza al suelo (bocanada), con su mano libre toma un tazón, le pone azúcar, espera, piensa en ella, le pone 2 de café, (bocanada), espera con impaciencia fingida que suene el "click" de hervidor. Sonó. Se sirve agua, con sarro, mucho sarro, se prepara a revolver, no quiere que su cuchara choque con la taza, lo logra (bocanada) , bebe su café, frota la colilla en el cenicero, saca las llaves, las que sonaron desde mucho antes y se relame por última vez el café que le quedó en el bigote. Piensa en el, ella.

jueves, 9 de junio de 2011

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Sin más que decir, aquí estoy, en una habitación ajena, sábanas no digitadas, las manos heladas, sorbiendo los mocos, comiendo el fin de mi vida, de la vida, no la que digerí sino la que me tocó vivir. He vuelto, no para el público, si para los que me aman, nunca me fui, otro si, y te puedo decir que lo extraño más que tu, no lo conocí, pero lo sentí, fuimos 3, ahora 2, no quiero ser 1. He vuelto, nunca me fui, estuve bajo tu mentón todo el tiempo, no he dormido y nunca lo hago, siempre te cuido, mis palabras no parecen torpes pero lo son, no acepto críticas, tu lo sabes, casi 1072 segundos juntos, para mi fueron centésimas, para ti la vida misma; la vida se va, no es gran cosa, las almas sobran. He vuelto, pero esta vez con 3 años nuevos, 3 luces, 3 guirnaldas, 3 estrellas, 3 besos tuyos. He vuelto y no me iré.

lunes, 6 de septiembre de 2010

No Sabes.


Sabes lo que es extrañar?

Sabes lo que es amar?

¿Sabes? Nunca te digo mucho, la verdad es que no sé cuál es el porqué, solo sé que soy un tonto, nunca te digo mucho, nunca te digo cuán importante eres para mi, tus ojos; jamás demuestro con efusividad mis sentimientos, me cuesta, dicen que uno vive menos al no llorar, yo, viviré hasta los 40. No dejes que me aleje, no te alejes, no sé qué hacer, siento lejanías que duelen, la culpa es mía, la culpa es tuya, no sé, solo sé que duele, nos lastimamos sin querer, ahora te extraño, y tu no.

De nosotros depende, que esta lejanía desaparezca, de nosotros depende ser felices siempre, yo a tu lado lo soy; y tu al mío?

lunes, 14 de junio de 2010

Gente.



Menciones honrosas:

-Mamá
-Papá
-Geraldine
-Lucy
-Lucy (madre)
-Pamela
-Fernanda
-Valeria
-Felipe
-Francisca
-René
-Roberto
-Vivianne
-Catalina
-Constanza
-Nicole
-Andrés
-Cristian
-Elena
-Martín
-Luisa
-Patricio
-Emilio
-Francisca (flaca)
-Antonio
-Patricio (tío)
-Hector (tito)
-Matías (monea)
-Fernanda (feña)
-Sergio
-Cristian (sucio)
-Yo y Tu


Mención Honrosa-Honrosa*

-Cristobal
-Roberto (papi robert)
-Elsa

miércoles, 18 de noviembre de 2009

RT.


Hurgueteando en el bolsillo de mi chaqueta, busco el esquivo pase…me subo a la micro repleta, no me queda otra que quedarme al lado del chofer, me acomodo lo que más puedo para un viaje de 30 minutos.
Sin darme cuenta empiezo a ver a los demás pasajeros, los cuento, veo sus estaturas y me comparo con ellos, -nunca soy el más alto de algún lugar-pienso, siempre término medio, sin resaltar en lo más mínimo. Me fijo en los pasajeros sentados, -que envidia-, que dolor de pies, pienso. Una pareja de no más de 18 años capturó mi atención por completo, en realidad eran ellos dos más su bebé, en el vientre de la niña. Los recuerdos brotan, la nostalgia vuelve a florecer, ver la felicidad de ellos me hace viajar y verme en esa posición, pasado agridulce, dejo amargo, final inolvidable, pero por lo triste. El besa su vientre, su bebé. Luego besa las manos de la madre, ambos felices, sus ojos brillan, brillan de verdad, me imagino en su posición, porque lo viví, porque lo anhelo, porque fue mi realidad por 4 meses, porque lo extraño, porque de verdad te amo Patricia, porque no hay día que no recuerde que fui padre y tú madre, porque no hay noche no sueñe con ello, porque te amo y lo haré por siempre, porque estaré contigo en todo momento, querida, necesitamos esto.
Te llamé a tu celular, necesitaba escuchar tu voz, nunca digo lo que pienso, lo que siento, pero con solo sentirte me tranquilicé, la conversación se termino con un “te amo” de mi parte. Vuelvo a mirar a los chicos sentados próximos a mí, él le habla que cuando Benjamín fuese grande… y no puedo evitar volver a llamarte; ya que la tristeza volvía a arremeter, esta vez nublando mi vista.